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El legado de Nacho Martín Baró

Alberto Martín Baró 22 de julio de 2021 Por Alberto Martín Baró
Viñeta de Forges
Viñeta de Forges

La Sociedad Interamericana de Psicología y la Academia de Psicología de España han organizado el pasado viernes 18 de junio un evento con el título “Recordando a Ignacio Martín Baró”. El dr. Carlos Zalaquett, catedrático de The Pennsylvania State University Departament of Educational Psychology, Counseling, and Special Education, ha sido el promotor de este homenaje a mi hermano Nacho, que fue asesinado, junto a otros cinco jesuitas y dos asistentas, por militares del ejército de El Salvador el 16 de noviembre de 1989.

Meses antes del acto, Manuel Berdullas, vicedecano y responsable de Relaciones Exteriores del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, que reside en la Estación de El Espinar, se puso en contacto conmigo para invitarme a participar en dicho acto, que se celebraría por zoom, grabando en vídeo una entrevista que me hizo Carlos Zalaquett sobre mi relación y la de mi familia con Nacho.

Fragmentos de esta entrevista y de otra realizada a mi hermano Carlos se reprodujeron en el evento, en el que participaron los siguientes profesionales de la Psicología: 

Dr. Amalio Blanco, miembro de la Academia de Psicología de España y catedrático emérito de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid.

Mg. Larissa Brioso, directora del Departamento de Psicología de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.  

Mg. Elisabeth Lira, magister en ciencias del desarrollo y premio nacional de humanidades y ciencias sociales de Chile (2017), decana de la Facultad de Psicología de la Universidad Alberto Hurtado.

Dr. José Miguel Cruz, director de Investigación de Kimberly Green Latin American and Caribbean Center en la Florida International University.

Dra. Brinton Lykes, catedrática en la Lynch School of Education & Human Development, co-directora del Centro de DDHH y Justicia Internacional de Boston College y cofundadora de la Martín-Baró Fund for Mental Health and Human Rights.

Dra. Suzanne Ouellette, profesora emérita de Doctoral Programs in Social/Personality, Environmental and Developmental Psychology, in the Graduate School at the City University of New York (CUNY).

Dr. Nelson Portillo, vicepresidente para USA y Canadá, SIP.

Me ha impresionado y emocionado comprobar cómo la obra de Nacho, tanto en el campo del pensamiento como de la acción social, se mantiene viva en la memoria y en la praxis de todos estos profesionales, entre los que se cuentan profesoras, colegas y discípulos de mi hermano, algunos de los cuales no le conocieron en vida, sino a través de sus escritos y del legado que dejó, especialmente en la Universidad Centroamericana.

Siempre me admiró, y las intervenciones de los participantes en el homenaje me lo han confirmado, la amplitud de campos, teóricos y prácticos, a los que Nacho consagró su enorme capacidad de trabajo y dedicación, sobre todo en favor de los más necesitados.

Como recalcaron varios de los intervinientes, Nacho fue un pionero de la encuesta como instrumento para conocer la realidad y lo que piensan las personas, en su caso sobre todo los salvadoreños. Solo conociéndose a sí mismas, pueden las personas cambiar y superar situaciones de desigualdad, de injusticia, de pobreza y de opresión.

Se interesó de manera recurrente por los estragos de la violencia, de la guerra, que asoló durante años El Salvador, en especial su impacto en los niños y en los más desvalidos.

Junto a la labor académica y docente, las conferencias que impartió y los congresos en los que participó en toda Hispanoamérica, su entrega a la acción pastoral como sacerdote jesuita fue siempre un sello de su relación amorosa con el pueblo sencillo.

Con ese pueblo por el que una madrugada del 16 de noviembre dio su vida, no se la arrebataron, que nadie tiene mayor amor que el que da su vida por los demás. Nacho, sigues vivo y presente en tus hermanos y en quienes continúan tu legado intelectual y social por un mundo más justo y solidario.

Escribo este comentario en El Espinar, escenario de nuestras travesuras infantiles. Y lo acompaño con una viñeta de nuestro amigo Antonio Fraguas, Forges.

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