Cookie Consent by PrivacyPolicies.com

“Un peludo en la familia”

El Espinar 18 de mayo de 2021 Por Redacción
Lo prometido es deuda así que, como adelantamos en el último número impreso, seguimos compartiendo con vosotros la labor de CES-Felinar. Hoy os traemos el caso de “Alegría”, una bonita historia de colaboración ciudadana.

Alegría es una gatita que nuestras voluntarias se encontraron el pasado noviembre en un pajar de El Espinar en muy mal estado: la gata era muy pequeña, estaba débil, presentaba bastante mal aspecto y tenía uno de sus globos oculares completamente desprendido. En ese momento se puso en marcha lo que podríamos llamar una “cadena de favores” que ha culminado, ya os lo adelantamos, con esta peluda en buen estado y viviendo feliz en un nuevo hogar.

Nuestras voluntarias, alarmadas por el estado de la gatita, contactaron enseguida con el resto de socias de la asociación CES-felinar para ver qué podíamos hacer. Aunque obviamente nuestro primer impulso era salvar como fuese al animal, la asociación ya no disponía de fondos, así que no podíamos pagar los gastos veterinarios que, probablemente, fueran altos. Aún así la respuesta fue unánime: “cogedla, y ya veremos”. Así que la capturaron y la bautizaron con el esperanzador nombre de Alegría. 

Inmediatamente comenzamos a pedir ayuda económica por las redes sociales para poder operarla. Si lo conseguíamos la llevaríamos al veterinario, pero además haría falta una casa para su recuperación, y alguien que cuidase muy bien de ella dado su preocupante estado de salud. El diagnóstico de la veterinaria, tal y como nos temíamos, no fue muy bueno: “es muy pequeña, está muy débil, el ojo es irrecuperable…” Además había que cuidarla un tiempo antes de operarla, pues estaba demasiado débil y necesitaba coger fuerzas para afrontar la intervención. Aún así, de nuevo, la respuesta desde la asociación fue unánime: “habrá que intentarlo”.

Para entonces nuestra llamada en redes sociales empezaba a dar sus frutos. Había entrado en juego un nuevo y fundamental agente colaborador: vosotros. Vecinos y vecinas del municipio, veraneantes, amigos de la asociación, conocidos, amigos de Facebook, e incluso gente desconocida os sumasteis a la misión de salvar a Alegría. Y así, con vuestras donaciones en nuestras huchas solidarias, a través de Bizum, etc. recaudamos el dinero suficiente para operar a la gatita. A TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS: GRACIAS.

La intervención fue complicada (no se pudo salvar su ojo) y todavía lo fue más la recuperación, porque la gatita seguía muy débil y muy asustada. Tuvimos que afrontar alguna que otra emergencia veterinaria desagradable, curas diarias, muchos mimos, y una buena dosis de paciencia porque la pobre desconfiaba de todo, no quería saber nada de nadie, solamente temblaba. Normal, Alegría llevaba un mes fuera de su “casa”,  sin sus hermanos ni su madre, y desde que salió de la calle solo había experimentado dolor.

Mientras que ella padecía y nosotras la intentábamos sacar adelante a pesar de las dificultades, seguía en marcha el engranaje de la colaboración y la solidaridad. El siguiente paso era encontrar una familia para Alegría y mientras que aparecía, una casa de acogida temporal. Tuvieron que ser dos las voluntarias que se hicieron cargo de la gata convaleciente, de sus curas diarias, de cuidarla, alimentarla, etc. se volcaron y le dieron a Alegría mucho más que cuidados. Le brindaron algo que solo los que aman profundamente a otros seres vivos saben dar: mucha paciencia y muchísimo cariño.  

Poco a poco Alegría fue curando sus heridas, y no sólo las físicas, también fue ganando confianza, comenzó a ronronear, a jugar al escondite e incluso  a amasar su manta favorita en el regazo de su cuidadora. Vimos con orgullo cómo se convertía en una “piratilla” terremoto, alegre y feliz dispuesta a integrarse en una familia generosa que quisiera una piratilla en la familia.

En esto Alegría volvió a tener mucha suerte porque apareció el último eslabón en esta cadena de favores: un hogar definitivo. Apareció Sara, una espinariega que se interesó por el caso. Tanto ella como su marido, David, tenían dudas por su falta de experiencia, pero les pudo la bondad y se lanzaron a la aventura de acoger a una peluda en su familia.

Pero esto mejor os lo cuenta ella: “Alegría llegó a nuestra casa poco antes de Navidad, y fue el mejor regalo. Yo conocía la asociación CES Felinar a través de una socia y seguía sus publicaciones en Facebook, así conocí la historia de Alegría. Al principio tenía cierto miedo pero finalmente nos lanzamos, y fue la mejor decisión. Los primeros días estaba algo asustada, y le costaba interactuar con nosotros, así que le dimos tiempo y espacio (el que le puede dar un niño de 2 años a un gatito recién llegado). Pronto comenzó a mostrar su verdadero carácter: cariñosa, juguetona y con una paciencia infinita (demostrada con el pequeño de la casa ya que se ha convertido en su “amiga” favorita). Yo siempre he sido más de perros que de gatos, y tenía la idea (equivocada) de que los gatos eran ariscos e independientes… Pero cada noche Alegría viene al sofá a buscarme para su ración de mimos. Nos ha convencido tanto que hemos adoptado, también a través de CES Felinar, a otra gata, Brisa, para que se hagan compañía cuando no estamos. Y por cierto, el tema “ojo”, no le ha causado ningún problema, de hecho, es una “gata pirata” (como dice mi hijo mayor) muy ágil”.

Desde CES- Felinar os damos las gracias de todo corazón a todos y cada uno de vosotros y vosotras, personas generosas que con vuestro pequeño grano de arena habéis conseguido un final feliz para Alegría. Y es que ya lo dijo Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.    

Pero no todos los gatos tienen tanta suerte como Alegría, y por eso desde CES Felinar trabajamos aplicando el método CES (Captura-Esterilización-Suelta). Capturar con jaulas trampa a los gatos de las colonias que controlamos (y alimentamos) para llevarlos a esterilizar y devolverlos rápidamente, de forma que sufran lo menos posible, pero que podamos controlar el crecimiento de la población de gatos callejeros. También seguiremos intentando salvar a los peludos enfermos que nos encontremos y buscar hogar para todos ellos. ¡Que siga en marcha la rueda de la colaboración!

CES-Felinar: asociación dedicada al control, cuidado y bienestar de las colonias de gatos callejeros en El Espinar. Visita nuestra página https://cesfelinar.wordpress.com/ y nuestro Facebook o correo electrónico: [email protected]

Te puede interesar